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martes, 25 de junio de 2013

REFORMAS CON R DE ROSELL



Sin ninguna duda, en esta España que nos ha tocado vivir, cualquier “desahogado” puede emitir juicios de intención y atreverse, además, a escribir y publicitar su libro en foros que son de todos, igual que lo hizo en su día el Sr. Umbral.
Estos “desahogados”, que según la RAE son aquellos “Que navegan sin impedimento a un rumbo tal, que el viento y la mar no le estorban ni producen escora”, y que en mi posición son los que deberían estar callados dada la holgura de su posición social y los ingresos que generan en sus “actividades”. Estos son los que siempre tienen la piedra filosofal para casi todo. Y que, por supuesto, a ellos mismos les funcionan ya que sus fortunas se incrementan cada día.
Normalmente todas sus medidas van encaminadas hacia lo demás, lo suyo ya lo tienen “atado y bien atado”, y lo que pretenden es arreglarnos la vida a los demás.
Su clarividencia, esta vez, está en la propuesta de que aquellas personas que han sido despedidas de sus empleos, con una indemnización por despido importante, les sea eliminado el cobro de la prestación por desempleo. Para fundamentarlo bien habla de ochenta o cien mil euros. Será cabrón. ¿Por qué no dice que el Juez de lo social lo que debería es poner una multa de un millón de euros a la empresa que despide un trabajador de forma improcedente? No lo dice porque el representa a la Patronal que despide y el trabajador no importa. Señor Rosell que poco quiere saber de la vida, las indemnizaciones por despido improcedente son muy pocas las que son importantes, y usted lo sabe bien, ya que suelen ser a gente de su misma calaña, los directivos, el resto son “cuatro perras” que el trabajador acepta, porque no tiene mas remedio.
Todos estos personajes que dan recetas para los demás, en cuanto a educación, pensiones, sanidad, dependencia y otros conceptos, son todos los que no les importa para nada esos temas, ya que ellos no piensan disfrutarlos ni sufrirlos. Lo tienen todo muy controlado para ellos y los suyos.
Parlamentarios que legislan sobre pensiones y que ellos mismos tienen baremos diferentes del resto del país, Gobernantes que congelan sueldos y revisiones, y que los suyos los aumentan proporcionalmente. Justicia es que todos seamos iguales ante las leyes.
Si no hay dinero para que funcione el País, que se saquen las prestaciones a partidos políticos, a sindicatos, a patronales, a fundaciones, a las iglesias, a la enseñanza privada, a organizaciones deportivas, a organizaciones no gubernamentales y a todas las que se me olvida enumerar. Con todo ese dinero ahorrado, seguramente, los famosos recortes que esa Europa manda, no serían precisos ya que todo funcionaría mejor. El problema es que aquellos a los que dimos nuestros votos son todos unos ladrones y corruptos.
Cuando en España, los que nos representan y nos gobiernan se dediquen solamente a administrar los recursos de nuestros impuestos de una forma adecuada y legal, todo esto cambiará. La mayoría lo único que les preocupa es “lo de la puerta giratoria”, preparar su futuro cuando no estén en el puesto, poder vivir del cuento a cuenta de los otros, que somos nosotros.
Cuando habla Sr. Rosell que no hay que tener complejos y que no es ninguna tontería estudiar lo que han hecho algunos países del norte de Europa, supongo que se refiere a todas las ventajas sociales que tienen esas poblaciones, sus ciudadanos, ya que es indigno pensar que solo se debe estudiar aquello que le bien a usted y al colectivo que representa.
Y, en cuanto a su afirmación de “introducir criterios de racionalidad y disciplina presupuestaria en partidas como educación, sanidad y pensiones para que sean sostenibles”, le diré que no hará falta si no se malgastaran en los presupuestos las partidas de prestaciones antes citadas, entre las que se vanagloria usted mismo que la CEOE, como ejemplo de “absoluta transparencia” en la rendición de cuentas sobre el dinero público que reciben. Por cierto, su club, la CEOE, debería estar financiada por sus miembros y no por el resto de los españoles.








sábado, 22 de junio de 2013

MEJOR QUE SER DEL P.P. ES TENER P.P.P.




Para poder entender y desarrollar el titulo de este comentario, será necesario poner en claro la traducción, o lo que sea, de las siglas del principio.
La primera de ellas, P.P., podría ser muchas cosas, entre ellas, Palos Policiales o Partir PaEuropa, pero creo que la forma más usual en este momento es Partido Popular, y ésta es la que quiero.
La segunda, sin divagaciones de ningún tipo, P.P.P., es Parentela Popular de Primera. Como veis, casi no hace falta explicación, en su desarrollo ya se dice todo. No hace falta pagar una cuota de afiliación, bueno, si se paga un poco mejor, ya que la consanguineidad o su inscripción en el Registro Civil da por hecho unos méritos impresionantes. Como diría alguien, sin parangón.
Esta condición adquirida de forma legal, para algunos, los pone en la línea de salida de casi todos los “chollos” y otras prebendas, que reparten los que tienen poder para hacerlo.
No les hace falta “currículo” o historial profesional, tan solo, por ser quien se es, ya se tienen todos los méritos adquiridos
Alguien podrá decir que es humano y que está en la propia esencia de la “familia”, y que “casi todos”, en esa posición harían lo mismo. Se disculparían diciendo que “Si hay que meter a alguien, que mejor que el mío”. Pero la jugada no es así. Crean el puesto o la necesidad a medida que la van, ellos, precisando.
No es reprobable ni puede causar rechazo que, si hay un puesto “verdadero”, en igualdad de condiciones y valía profesional de los candidatos, se elija para el puesto al más afín. Eso no es criticable ya que el “enchufe” no perjudica la función a realizar. Tengo constancia de que el chofer de un Director General contratado, no tiene carnet de conducir. A esto es a lo que me refiero, y habrá muchos casos más.
Sabéis todos, ya que salen en la prensa, diariamente, nombramientos de asesores, cargos de confianza, consejeros y demás zánganos, que nunca han sido hormigas, que su único valor para recibir mensualmente su sobre, es tener P.P.P. citado en el principio.
Amén. (Que no es lo mismo que amen)


miércoles, 19 de junio de 2013

YA ME PUEDO MORIR




Si, como dice la tradición y el saber popular, un hombre, y aquí con igualdad de géneros, debe de cumplir tres requisitos para poderse morir.
Un hombre, al final de sus días, para poder morirse, tiene que haber cumplido, al menos, esas tres tareas, plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro. El orden de las mismas no indica ningún tipo de prioridad, solo cuenta el haberlas realizado en algún momento.
Así pues, creo que ya he cumplido las tareas, y alguna de ellas con largueza.
Hace unos días que acabé la última tarea. La del libro. Llevaba bastante tiempo con la idea de tener un libro propio que recopilase, de alguna manera, parte de lo que había escrito. Así pues, con la ayuda de un amigo, sus consejos, le presenté mi “incunable” para que me lo imprimiese en forma de cuadernillos para poder construirlo. Una vez realizado el trabajo inicial, empecé el trabajo de taller para poder terminarlo. Cosido, pegado, guillotinado, entapado y, por fin, decorados los planos. Con todo esto puedo decir que, de este libro, al que llamé pretenciosamente, Poemario, actué “Como Juan Palomo”, que ya sabéis como reza el refranero. Aunque no quisiera que la idea y el significado del mismo, se asemeje a mi intención. Pues, en principio, cada refrán tiene su clave y su moraleja, y yo no persigo ni lo uno ni lo otro. Ya que la clave del mismo es Beneficio y/o Egoísmo, y su significado es recriminar a la persona que actúa sin ayuda de nadie y no comparte los beneficios de lo que hace.
La segunda de las tareas, la del árbol, también está cumplida. Y aquí viene su historia. Hace bastantes años, por navidades, compramos un pequeño árbol, un abeto, natural, precioso y muy vivo. Durante las fiestas cumplió su misión de decoración adecuadamente. Finalizado su periodo ornamental nos dio mucha pena tirarlo ya que estaba precioso y todavía muy vivo, y entonces decidimos que su siguiente paso sería devolverlo a la naturaleza y que continuase su crecimiento natural. El mejor sitio que se nos ocurrió para este renacimiento fue la ladera del Castro ya que allí había otros de sus congéneres con los que estaría bien acompañado. Y así fue, con ayuda de mis hijos y una buena pala, fuimos a plantarlo. Durante varios paseos le hemos ido a ver y allí estaba majestuoso en su nueva ubicación. Pasado un tiempo, no mucho, por cierto, ya no estaba, alguien se lo había llevado.
Para la tercera misión estuve más preparado, la del hijo. Y ahora que ya tengo canas me doy cuenta que hemos cumplido y bien. Quizás ahora, por lo de la crisis y otras mandangas, no hubiésemos tenido tanta saga. He tenido, mejor dicho, hemos tenido cuatro hijos para poder perpetuar bien la especie.
Sin más ya acabé.
Pero os dejo un pensamiento:
Se me olvidó que me olvidé, a mí que nada se me olvida.